viernes, 30 de abril de 2010

1º de mayo "Día del trabajador"


Por la defensa de los derechos de los trabajadores

Durante muchos siglos, los trabajadores de todo el mundo fueron explotados por sus patrones y obligados a trabajar grandes jornadas a cambio de pésimos salarios. No tenían derechos ni seguridad y mucho menos leyes laborales.

Cansados por esta situación, empezaron a exigir que la jornada de trabajo fuera de 8 horas y que tuvieran mejores condiciones de trabajo, pero los que se atrevían a reclamar eran despedidos, encarcelados y hasta asesinados.

En noviembre de 1884, varios trabajadores norteamericanos celebraron en Chicago un congreso en el que acordaron que a partir del 1º de mayo de 1886 los patrones respetarían la jornada de 8 horas y si no cumplían, los trabajadores se irían a la huelga.

Esta iniciativa, que fue apoyada más tarde mediante la Ley Ingersoll expedida por Andrew Johnson, quien era el Presidente de los Estados Unidos, no se cumplió y las organizaciones laborales y sindicales se movilizaron y realizaron más de 5 mil huelgas, con lo que el país más productivo del mundo quedó paralizado.

Las huelgas fueron reprimidas violentamente y durante una manifestación en Chicago, varias personas murieron al explotar una bomba y muchos manifestantes fueron aprehendidos y ahorcados. A estos trabajadores se les conoce como los mártires de Chicago.

Años más tarde, en 1889, se realizó en París un Congreso Internacional con representantes de los trabajadores de varios países europeos y decidieron crear la "Segunda Internacional", una organización que pedía el establecimiento de leyes laborales favorables a la clase obrera.

Al mismo tiempo, la delegación francesa presentó una iniciativa para que se recordara a los trabajadores muertos en la lucha por sus derechos. El Congreso aprobó la iniciativa y estableció que cada primero de mayo, las agrupaciones laborales efectuarían manifestaciones públicas y exigirían mejoras en sus condiciones de vida.

Durante el siglo XX los trabajadores de todo el mundo siguieron luchando, hasta que sus derechos fueron plasmados en leyes laborales que establecen las condiciones de los contratos y que incluyen las jornadas de trabajo, los salarios, las prestaciones, o sea el derecho a vacaciones, aguinaldos, servicios médicos, seguridad e higiene.

En México, también se realizaron movimientos obreros y huelgas, como las de Cananea y Río Blanco, realizadas durante el gobierno de Porfirio Díaz en 1906, que fueron reprimidas con el fusilamiento de sus líderes.

En 1913, la organización de trabajadores de la Casa del Obrero Mundial, realizó el primer desfile obrero en la capital del país. La enorme manifestación, con cerca de 25 mil trabajadores y artesanos marchó por las principales calles del centro de la ciudad y después se trasladó a la Cámara de Diputados para demandar una jornada máxima de trabajo de ocho horas, indemnizaciones por accidentes laborales y el reconocimiento por parte de los patrones de sus organizaciones y dirigentes.

El gobierno de Victoriano Huerta se preocupó por el aumento de las protestas y manifestaciones que siguieron a ese desfile y mandó encarcelar a varios dirigentes de la Casa del Obrero Mundial, lo que provocó un mayor crecimiento de organizaciones de trabajadores y al año siguiente, el primero de mayo de 1914, se conmemoró con la fundación de la Confederación de Sindicatos del Distrito Federal.

La organización de los trabajadores mexicanos recibió un gran apoyo al promulgarse la Constitución Política de 1917, porque además de las garantías individuales y las garantías sociales, introdujo el artículo 123, relativo al trabajo y a la previsión social y se sentaron las bases para el establecimiento de mejores condiciones de vida para los obreros y sus familias, se reconoció el derecho de huelga y el de formar organizaciones para la defensa de sus intereses.

En 1918, se fundó la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) y el primero de mayo de 1919, fueron organizados por primera vez los actos conmemorativos de los Mártires de Chicago, actos que terminaron con el encarcelamiento de sus líderes.

En 1923, durante la presidencia del general Alvaro Obregón, la conmemoración del primero de mayo se instituyó como una fiesta de la clase obrera y a partir de 1925 el desfile tuvo como testigo de honor al presidente Plutarco Elías Calles.


A partir de entonces, el primero de mayo se conmemora con actos organizados por los sindicatos y confederaciones de trabajadores, en todas las ciudades del país. Es día de descanso obligatorio de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo y en algunos estados, los obreros desfilan por las principales calles de diferentes ciudades portando mantas y pancartas con sus demandas.

2 comentarios:

Barberán Zangaro dijo...

Un cordial saludo a los trabajadores de y por la Educación.

LIDIA ROSA dijo...

¡¡¡FELIZ DÌA A TODOS LOS TRABAJADORES DEL SECTOR EDUCACIÒN!!!
LES DESEA UNA PROFESORA DE CHICLAYO-PERÙ