miércoles, 28 de septiembre de 2011

Presentación





Veladuras

María Teresa Andruetto
Buenos Aires, Grupo Editorial Norma, 2005. Colección Zona Libre.

"…se me vinieron encima los recuerdos…"
María Teresa Andruetto. Veladuras.

El dolor astilla la vida de Rosa Mamaní, una joven que se queda "sola en el mundo, sin padre, sin madre y sin memoria". En esas palabras resuena el epígrafe de Horacio Castillo que abre la nouvelle de María Teresa Andruetto. La necesidad de preguntarse por la propia identidad, la propia historia, es la que sostiene el relato que viene por oleadas sostenido en la posibilidad de una escucha.

Rosa, envuelta en una voz intensamente poética que remeda el canto obstinado de las bagualas, cuenta su vida como puede a alguien a quien llama "doctora" en un presente en que las imágenes de lo vivido aparecen como ramalazos, que a veces acarician y a veces arañan.

Ese presente en Jujuy a donde ha llegado alejándose de una historia muy dolorosa en Córdoba, es el punto de partida para volver anudando recuerdos "que se vienen encima".

La vida más reciente se le hizo más suya con la decisión de volver a donde vivían su abuela y su padre, como una fatalidad de la tierra y de la sangre. En esta vida nueva encuentra un sosiego y un diálogo con el que siente como su origen haciendo veladuras, técnica mediante la cual Rosa repara y ornamenta imágenes de santos para el taller de unas monjas que le han dado reparo en la huída de su pasado. Son muy sugestivas las resonancias que este arte de las manos imprimen a su tarea actual de intentar un relato del dolor. Esta artesanía de la opacidad, de hacer viejo lo nuevo, actúa por momentos en el decir de Rosa de un modo pendular, ya que la posibilidad de dar palabras a lo que se agolpa confusamente en el recuerdo destapa lo viejo, lo revela. Así Rosa le dice a quien la escucha cómo percibe el efecto de las veladuras: "No sé qué piensa usted, pero a mí me parece que es al revés de lo que pasa en la vida, donde el dolor que a uno le ha sucedido antes, y antes de antes, parece que naciera por primera vez".

A la joven de dieciocho años que en el presente del relato recuerda los vaivenes de una historia que involucra a sus padres y a una joven mujer jujeña, las razones del amor se le hacen oscuras. Para la adolescente que era en el momento en que esa historia se fue desenvolviendo hasta llegar a un duro desenlace, las decisiones más justas son de la rara y rotunda especie que dicta la angustia de ser hija.

La construcción de la voz de Rosa sigue con cuidado delicado las formas en que su subjetividad se amasa, "se soba", como las veladuras. Desde la necesidad imperiosa de retornar a la cultura que siente suya, la de su padre y su abuela con quien comparte el nombre, la que hacía cacharritos con sus manos, hasta los momentos en que la vida la lastima y siente "chillidos en la cabeza" o rabia hacia su madre: esa ida y vuelta en el sentir y en el pensar están impresos en un decir envolvente, que ayuda a reparar y a alisar las penas.

La temporalidad de la memoria lacerada está hecha de fragmentos, como si Rosa se tomara tiempo para respirar y volver a ver el pasado. De ese modo, quienes leemos su historia acompañamos a quien habla como quien ayuda a reparar y unir lo que está esparcido y roto. De a poco, por oleadas, van surgiendo para todos, para Rosa y para quienes damos hospitalidad a su relato (la "doctora" que escucha y quien lee), cada vez más visibles las marcas del dolor. De ese modo el efecto producido es el de la necesidad de la relectura, de volver sobre los pasos de la historia, así como lo hace la narradora.

La escritura de Andruetto busca y logra el encuentro entre lo narrativo y lo poético para que Rosa diga "toda la pena junta". En su recuerdo se entretejen las voces que ella intenta anudar para entender mejor. Son voces condensadas que dicen sus certezas. También aparecen retazos de bagualas como si fueran parte de su habla.

El decir poético, lleno de imágenes, se espesa en los momentos en que describe el arte de las veladuras, con el brillo y los colores nuevos que se le ofrecen a su vista "dando brincos". Rosa instantáneamente se siente dueña de esas tonalidades y de esos olores penetrantes. Desde muy adentro suyo sabe que las veladuras sirven para añejar las penas, pero para hacerlo tiene que traerlas y mirarlas, para seguir viviendo.

Cecilia Bajour

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“¡Tiemblen dragones!”, de Robert Munsch (Pensilvania, Estados Unidos), cuenta la historia de Elizabeth, una hermosa princesa, no convencional, que vivía en un castillo enorme y gustaba de los vestidos elegantes; pero todo cambió el día que un dragón destruyó su castillo, quemó sus vestidos y se llevó cautivo al príncipe Ronaldo, su amado novio y con quien estaba a punto de casarse.
¡Tiemblen dragones!” no es precisamente un cuento de hadas. Es más bien, una historia como la vida misma. Cuando su autor, Robert Munsch
El autor
Robert Munsch es hoy en día el autor más vendido de Canadá y Estados Unidos, al batir records con la venta de más de un millón de ejemplares con su cuento “Love you forever”. En su haber tiene 42 cuentos publicados. Uno de ellos es “¡Tiemblen dragones!”.
Es una publicación del Grupo Maccmillan y Ediciones Castillo.
En “¡Tiemblen dragones!” destacan temas transversales como abuso y altanería, amor y amistad; y valores como respeto, fortaleza, creatividad y valentía.

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"Cyrano"
Autor: Taï-Marc Le Thanh
Ilustradora: Rebecca Dautremer
Editorial: Edelvives
Premio Llibreter 2007 al mejor álbum ilustrado.
Cyrano tenía una nariz enorme. Cyrano estaba enamorado de su prima Roxana. Pero no se atrevía a decirle nada (por su enorme nariz). Cyrano, además era un poeta.
Esta versión de Cyrano está ambientado en el Japón feudal. Los textos tienen un toque de humor y ternura, y sus artísticas tipografías contribuyen a dar aún más dinamismo.
Las imágenes inundan literalmente las páginas de cada cuento, el color es desbordante.
He aquí su historia narrada con total libertad a partir de la obra Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.
Hay poco que podamos decir de Le Thanh ya que la información sobre él es escasa en internet (sospecho que se trata de un seudónimo). Le Thanh ha llevado diversas obras al mercado como "Elvis", "La hermanita carnívora o la enfermedad del cordero loco" y "¿Quién ha sido?, un vientecito perfumado".
En cuanto a Rébecca Dautremer, se trata de una ilustradora infantil que sobre todo dedica su carrera a la adaptación de cuentos tradicionales de diferentes culturas y épocas. Gracias a su arte podemos disfrutar de álbumes fantásticos como "Enamorados", "Princesas olvidadas o desconocidas" y "Cyrano".
La obra original francesa, de Edmond Rostand (1868 - 1918) resurge en la versión de Dautremer y Le Thanh en un mundo de estilo oriental, manteniendo, eso sí, la historia original practicamente intacta: Cyrano de Bergerac es un buen hombre, sabio y amante de la poesía, con un problema que salta a la vista: tiene una nariz descomunal. Por ello es objeto de burlas y sinsabores que lleva como puede. Este defectillo le lleva a ocultar su amor por la bella Roxana. Ésta sólo tiene ojos para el guapo de Christian.
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