miércoles, 11 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

La caja viajera

El proyecto "La caja viajera"
Mesa exploratoria: Donde figuran diferentes libros seleccionados por el maestro de grado y el bibliotecario. El docente crea un espacio para exponer los libros de la biblioteca para que los niños tengan la oportunidad de encontrarse de manera directa con estos materiales. Pone en sus manos los libros para que puedan explorarlos. Escucha sus comentarios, observa en qué aspectos los materiales concentran su atención y hace comentarios de “lector” para orientar a los niños en la exploración. Algunas veces, luego de la actividad Mesa exploratoria donde los niños exploran y comentan libros, cada uno podrá elegir un libro para llevar a su casa y, así, poder volver una y otra vez sobre el texto.
Se confecciona una ficha de cada libro con los datos del título, autor, alumno, fecha de entrega y de devolución.
A través de estas fichas cada niño podrá llevar un registro de los libros que ha elegido para leer. Para ello, volverán una vez más sobre los datos que brinda este portador y anotarán en la ficha algunos datos. En primera instancia el recorrido será a través de los libros como muestra la ficha, en la segunda parte del año es el recorrido del niño. Cada niño contara con su ficha que, en lo posible, pasa con ellos de grado y continúa adosándose otras. La idea es que quede registrado su recorrido de lectura. El maestro confecciona la ficha y el niño es quien la completa cada vez que lee o se lleva un libro en préstamo.
Actividades para avanzar en la comprensión del sistema de escritura. Cuando los niños realizan la tarea anotar los préstamos, aprenden sobre la forma de las letras, su linealidad y direccionalidad, relacionan las anticipaciones con la longitud de las palabras y las frases, consideran las separaciones entre palabras y vinculan las marcas con su valor sonoro convencional. En las actividades de registrar los préstamos o completar las fichas personales los niños tienen que leer para ubicar una información específica y luego copiar la información seleccionada en algún lugar preciso de la ficha. La necesidad de volcar los datos en cualquiera de esos portadores justifica la tarea de copia, pero no cualquier copia sino una copia con sentido, porque “ya saben lo que dice” y, además, copia selectiva porque no se copia toda la portada sino, por ejemplo, sólo el título y en un lugar preciso. Se discute con los chicos acerca de la necesidad de dejar escritos algunos datos para que los libros no se pierdan. Cada libro tendrá su propia ficha para que luego ellos puedan buscar e identificar. Para ello los niños tienen la necesidad de analizar los datos de las portadas, las contratapas, los índices y otros elementos. Se trabajará con ellos las anticipaciones a partir de todos los datos del contexto: el maestro les lee para confrontar sus anticipaciones con las lecturas del adulto. Es importante favorecer que lean, anticipen, escuchen la lectura del docente y, finalmente, confirmen o rechacen sus hipótesis. De esta manera, se espera que los niños puedan identificar datos como el título, el autor y la editorial en los portadores. Esta actividad se constituye en una situación de enseñanza hasta que se instala y los niños pueden realizarla de manera autónoma. A partir de esta instancia podrán hacer lo mismo con todos los libros de la biblioteca.

lunes, 2 de julio de 2012

La Casa de Tucumán